lunes, 6 de abril de 2015

Vuela alto mi pequeña golondrina

En primer lugar, pido perdón por haber estado desaparecido durante tanto tiempo. Sin embargo, aquí estoy de nuevo. Muchos hechos se han sucedido a lo largo de mi ausencia mas, en mi opinión, caben destacar dos: el accidente aéreo en los Alpes franceses y el reciente ataque yihadista a la Universidad de Garissa en Kenia.

Ambos tienen, en mi opinión, un punto en común: la complejidad del cerebro humano. Quizás nunca se descubra la verdadera razón por la cual el copiloto de Germanwings llevó a cabo semejante atrocidad, quizás tardemos siglos en averiguar las subversivas razones del terrorismo que tanto horror causa en Occidente y en los países no occidentales. A pesar de que muchas veces preferimos pasar por alto esto último, ya que nos parece como algo lejano, que no nos incumbe; de hecho, muchas veces se les tacha de culpables, olvidamos que en la mayor parte de los casos quienes los gobiernan no han sido fruto de unas elecciones justas y obviamos su papel de víctimas. No obstante, también es nuestro problema, queramos o no. Tanto por cuestiones éticas y morales como lógicas: el odio incita al odio y el dolor a la venganza. Tanto daño hacen aquellos que dañan como los que callan. Y es en este punto donde la educación cumple un papel trascendental, y es por ello por lo cual muchos ataques son dirigidos hacia centros educativos y culturales como la Universidad de Garissa o el Museo del Bardo, en Túnez. El terrorismo también tiene miedo: al poder del conocimiento, que tantas batallas ha ganado. En ello debemos focalizar nuestros esfuerzos: en concienciar a la sociedad, en impedir que lo incorrecto sea acatado sin cuestionamiento previo como aceptable. Tal vez nos parezca imposible destruir estas células malignas que azotan los cimientos de la Humanidad pero, ¿acaso no lo era también el Apartheid o el Nazismo? ¿No parecía surrealista el derecho al voto de la mujer? ¿No resultaba gracioso el deseo de poder surcar el cielo? La sociedad nunca será perfecta y creerlo nos haría pecar de utópicos, sin embargo, nunca debemos infravalorar la innata capacidad del ser humano a desarrollarse, soñar y luchar. Podemos ser mejor, debemos serlo. Quedan demasiadas vidas truncadas que merecen ser escuchadas, demasiada pobreza, dolor y violencia que erradicar.

Es muy posible que mi contribución sea escasa. Pero espero desde lo más profundo de mi ser que sirva para algo, aunque sea para concienciar a una sola persona. Sin más preámbulo, aporto a continuación  como pésame a todas aquellas víctimas de la injusticia y a todas aquellas personas que intentaron con ahínco torcer su curso el siguiente humilde homenaje:

"Alto, vuela alto mi pequeña golondrina. Más allá de las nubes y de las estrellas. Mas no olvides cuando estés en el Paraíso, aquellos pedacitos de tu ser que nos regalaste aquí en la Tierra"


Me enorgullece comunicar que el texto anterior ha sido publicado en El Inconformista Digital uno de los periódicos independientes digital más importante del panorama nacional, como carta del lector. Además, cabe la posibilidad de que me convierta en colaborador del mismo. Les mantendré al corriente. A continuación les dejo el enlace, pinche aquí.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Mañana

Hoy comparto con vosotros la siguiente frase, colmada con un anochecer entre dos continentes: Europa y nuestra vecina África, a veces tan deseada, y otras tan olvidada.


"Mañana, como después de cada anochecer, saldrá el sol y lo que hoy nos parece eterno resultará ser efímero"

domingo, 5 de octubre de 2014

Sirena del Océano

Hoy rindo homenaje a mi Tacita de Plata, a mi Sirena del Océano, a mi Cádiz y su Catedral. Ciudad histórica, misteriosa, salvaje e íntima a la vez. Espero que disfruten de la entrada y no duden en visitar y explorar los tesoros que este único lugar os podrá descubrir, merecerá la pena:

Santa Cruz sobre las Aguas

Piedra enferma que nunca mueres,
Déjame capturar la belleza que suscitas,
Déjame catar tu aroma a mar,
Con dulce salitre mi alma inundas.

Dorados rayos de sol reflejas,
Cúpula que del cielo caíste
Déjame contemplar  la bahía que dominas
Inmutable,  verdadera eres.







jueves, 31 de julio de 2014

Nuestros errores, ¿nuestro destino?

No permitamos que nuestros errores nos impidan ser felices, vivir nuestra vida. En determinados momentos, ante ciertas circunstancias, simplemente no sabemos cómo actuar y somos incapaces de dar una respuesta adecuada al problema que se nos presenta. Este hecho puede parecer que marca nuestra trayectoria vital, que tras el error que hemos cometido no hay marcha atrás. Sin embargo, no somos conscientes de que somos nosotros quienes escribimos nuestro propio destino, que quizás no podemos retroceder y cambiar aquello que hayamos hecho pero siempre, absolutamente siempre, tenemos la capacidad de remediar el daño ocasionado o, al menos, paliarlo. Esto es lo que hoy, tras la lectura de Cometas en el cielo de Khaled Hosseini (Libro que os recomiendo leer encarecidamente), he aprendido. Somos nosotros los que debemos perdonarnos por las malas decisiones cometidas, los que podemos curar el daño infligido a nosotros mismos y a terceras personas, los que aunque no podamos cambiar el principio siempre podamos cambiar el final de la historia.

"Zendagi migzara" (La vida sigue)

lunes, 28 de julio de 2014

Nieve en el Valle del Jerte

Después de bastante tiempo sin publicar nada, espero que no me guardéis rencor por ello, retomo mi labor y os dejo este microrrelato dedicado al Valle del Jerte y a su producto más preciado: la picota puesto que estamos en su temporada. Espero que os guste:


Nieve en el Valle del Jerte

No entendía por qué me tocaba participar en aquellas aburridas excursiones familiares, ni por qué mi hermano, dos años mayor que yo, siempre lograba escabullirse con alguna absurda excusa como: “No puedo dejar al perro solo”. En fin, el viaje en coche sería largo así que cogí mis cascos, mi música y me transporté al mundo que habitaba en mis pensamientos. Parecía que era invierno pues los árboles se encontraban cubiertos por una capa de blanquecina nieve, pero hacía calor... O igual era la caminata... Entonces me fijé detenidamente en uno de aquellos árboles, no era nieve: eran flores. Acerqué mi mano para acariciar aquella belleza... ¡PLAAF! Me desperté bruscamente, mi hermana pequeña había tenido la brillante idea de despertarme explotando la bolsa de caramelos que ya se había comido a tres escasos centímetros de mi cara. La miré enfadado, mientras me ofrecía, sonriente e inocente, una bolsa de picotas del Jerte. No pude evitar sucumbir en la tentación y probé una. Otra explosión recorrió mi cuerpo, pero esta vez de sabor, de placer. Quizás, después de todo, el viaje fuera a mejor.

sábado, 28 de junio de 2014

Ansias de verano

Ya podemos dar definitivamente el verano por iniciado, San Juan ha llegado y las nubes cargadas de lluvia parecen empezar a disiparse. El verano... ¿será un sueño que nos embriaga y nos transporta a una ilusión idealizada? ¿Será verdad que ya está aquí? Y pensar que hace unos pocos meses, semanas, era el pequeño islote de tierra el cual nosotros, ingenuos piratas, lográbamos divisar pero nunca alcanzar... Cada uno tiene su propia percepción de esta calurosa estación que se repite cada año, como de todo. Sin embargo, es raro encontrar a una persona que no tenga un motivo para disfrutar de ella: vacaciones, buen tiempo, encuentros familiares, excursiones al campo, días de playa, días de verano. Esto no quita que el verano no pueda tener sus desventajas: quemaduras de sol, imposibilidad de poder ir de viaje, momentos difíciles y recuerdos de los que ya no están; pero hay que mirar el lado positivo, lo saludable, lo divertido, lo bueno; que lo malo ya viene solo. Todos los años deseo lo mismo, que este verano sea el mejor hasta ahora, y que el siguiente lo supere. Para vosotros espero lo mismo y junto a ello comparto este microrrelato en el que resumo el significado que éste tiene para mí. Además fue seleccionado para formar parte de una antología en el II Concurso "Soy feliz con...." organizado por Letras con Arte:


Ansias de verano


Soy feliz con el verano. Días de sol, agua, risas y sonrisas. Un cruce de miradas, una divertida pelea, mil y una travesuras. Una sombrilla que quiere escapar de sus cadenas y hacer una visita al vecino que lee tranquilo. Aquella inesperada corriente de aire que trae consigo ese pequeño pero molesto granito de arena que tan sólo busca bañarse en una lágrima provocada sin intención. Recuerdos y anhelos para los años venideros.


Acompaño esta entrada con La playa, la canción más bonita del mundo, o una de ellas: 


lunes, 16 de junio de 2014

Free Rice, un granito de arroz frente al hambre

Hacía ya tiempo que quería dedicarle una entrada a un pequeño descubrimiento con el cual tropecé de casualidad:  Free Rice. Free Rice es un proyecto creado por el Programa Mundial de Alimentos, la agencia de la ONU especializada en la lucha contra el hambre, que consiste en realizar un registro en la página web (aunque no es obligatorio ya que se puede hacer de forma anónima) y jugar a juegos en los cuales te preguntarán cosas sobre temas tan diversos como capitales de países, cuadros famosos, vocabulario en español y en otros idiomas o incluso sobre símbolos químicos. A mí personalmente me gusta más la página en inglés, hay más variedad.

Y pensaréis: ¿y qué tiene que ver esto con la lucha contra el hambre? Pues ésa es la mejor parte: por cada respuesta correcta automáticamente se donarán 10 granos de arroz a una persona necesitada de cualquier parte del planeta. Además, participar en todo esto es gratis tanto el registro como jugar y por si fuera poco, se adquieren un montón de conocimientos, es decir, todos salimos beneficiados. El arroz es financiado a través de los anuncios que se muestran en la página y por El Programa Mundial de Alimentos.

Yo, a partir de ahora, colaboraré a través de este blog con el Programa Mundial de alimentos colocando banners (anuncios) que den publicidad a esta organización con el objetivo de correr la voz y hacer consciente al mayor número de personas posible de la necesidad de ayudar y de luchar contra el hambre. Sé que en realidad es poco y que posiblemente no pueda cambiar el mundo pero cada granito de arroz cuenta. Os recomiendo ser partícipe de estos proyectos, hay muchas formas de ayudar y no para todas es necesario aportar dinero. "Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga" (Homero)

Este es el enlace:


Juega Freerice y ayuda a personas con hambre